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Un concepto conclusivo sobre la VIII Escuela de los Misioneros de la Misericordia

Un concepto conclusivo sobre la VIII Escuela de los Misioneros de la Misericordia
“¿Como pagare al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzare la copa de la Salvación invocando su Nombre”

Gratitud infinita es el sentimiento que nos llena el corazón a quienes por Gracia de Dios hemos tenido la alegría de vivir la VIII Escuela Internacional de Misioneros, realizada en Alban, Cundinamarca del 17 al 28 de agoto. Al momento de la clausura fue común escuchar en los hermanos que esta experiencia nos significo como al hijo prodigo, un volver a la Casa del Padre.

Fueron 12 días de encuentro primero con nosotros mismos y a la vez con el amor del Señor. En el silencio, la meditación, la oración y la escucha y acompañamiento personalizado por parte de nuestros catequistas, pudimos hacer un recorrido al interior de nuestra propia historia y encontrarnos con tantas mentiras encapsuladas que guardamos en nuestro corazón, nos hacen daño, arruinan el proyecto de Dios en nosotros y habíamos terminado asumiéndolas como verdades.

 Se vivió una experiencia multicultural que nos permitió ver como el Espíritu Santo hace que vivamos en la unidad: Francia, Estados Unidos, Nicaragua, Panamá y de Colombia hermanos de Barranquilla, Bogotá,  Bucaramanga, Cúcuta, Ibagué, Cali, Villavicencio y Granada en el hermoso llano y Medellín. Compartíamos no solo la oración sino también la fraternidad en los oficios ordinarios de la casa como cocina, aseo y mantenimiento.

Bendecimos a Dios por la vida de nuestros catequistas quienes con tanta generosidad y entrega nos acompañaron noche y día con amor maternal: Juan Carlos, Miguel, Martha Liliana, Ana Isabel, Natalia Isabel, Rubén Darío. Agradecemos también el sublime Don ministerial de los sacerdotes que nos acompañaron: Padre Ricardo, nuestro Asesor Nacional; padre Jonathan, hijo de nuestra Comunidad en Ibagué; Padre Wilson párroco de  Alban en cuya jurisdicción eclesiástica esta nuestro Centro de Espiritualidad;  Padre José, párroco de Guayabal de Siquima la otra parroquia cercana y quien con esmerado empeño  dedica días enteros a la escucha y acompañamiento. Cada uno de ellos en los espacios de formación y en las celebraciones fue instrumento de la divina gracia para acercar el torrente de la misericordia a nuestras almas sedientas de eternidad.

Ahora nos queda perseverar en la oración para que la Palabra que nos fue anunciada no se malogre.  Es nuestra responsabilidad cuidar que esa semilla depositada en nuestros corazones crezca y produzca al ciento por uno, para la mayor gloria de Dios que nos llamo.

Dios mediante en el mes de noviembre tendremos la IX Escuela pensando en quienes por diversas razones no pudieron participar en esta pasada versión, oportunamente les confirmaremos fecha exacta. Animamos especialmente a los jóvenes que sientan el llamado a vivir esta linda experiencia, en diciembre aprovechando la temporada vacacional la Iglesia por medio de la Casa de la Misericordia quiere ofrecerles este espacio de reflexión del 10 al 22 en nuestra Casa de Retiros. Sea bendito el Nombre del señor.