XXVI ESCUELA DE LOS MISIONEROS EN DE LA MISERICORDIA
Una experiencia de misión en los cafetales junto a jóvenes en proceso de desintoxicación.

Finalizando el Vigésimo Segundo Congreso Internacional de la Misericordia en Cúcuta se llevo también a cabo la Escuela de los Misioneros de la Misericordia en la finca Juan Pablo II de San Gil Santander, donde nuestra obra lleva un proceso de desintoxicación con jóvenes adictos.
Allí en medio de los cafetales se realizo la 26 Escuela de los Misioneros de la Misericordia que en esta oportunidad acogió un nutrido grupo de hermanos de Honduras, Venezuela, Colombia y Ecuador, quienes durante seis días vivieron una experiencia kerigmática con el Seminario de Vida en la Misericordia a través de la oración, momentos de adoración, de encuentro con la Palabra, de formación, de escucha, acompañamiento y compartir fraterno.
Junto a los jóvenes que viven allí el proceso en la vereda del Morro, Valle de San José, los participantes en a esta escuela tuvieron la oportunidad de vivir una jornada de trabajo en el cafetal, y de conocer de esta experiencia en el lugar donde los jóvenes se desintoxican cogiendo café, en medio de la naturaleza, y fortalecidos con la oración y acompañamiento humano y espiritual, inician la jornada escuchando a Dios a través de la lectura orante de la Palabra, ofreciendo el santo rosario e implorando la Divina Misericordia para sus vidas, familias y el mundo a través de la coronilla a la Divina Misericordia.
En medio de los cafetales donde se produce “Misericordia Coffee”, los misioneros participaron también de la celebración eucarística en compañía del padre Ricardo Giraldo (Asesor de la obra), y del padre Pedro García párroco del templo y Santuario de la Divina Misericordia. Rodeados de estos testimonios del amor misericordioso de Jesús en esta hermosa región del país, los misioneros también tuvieron la oportunidad de compartir con vecinos de la Vereda y de unos días de formación, de reencuentro con doña Bertha y Manuel, matrimonio que donó la Finca San Juan Pablo II, y de una jornada de Jornada de escucha y acompañamiento.
