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Quinto Dia : Seminario de Vida en la Misericordia

El Reinado de la Misericordia . Conectate :https://youtu.be/LkvrLoV_WtY

Quinto Dia :  Seminario de Vida en la Misericordia

La Fe que salva, es la que se manifiesta en la Conversión. La Fe que desde el horizonte de nuestra espiritualidad nos exige confianza y la conversión que nos pone en el horizonte de la praxis de la Misericordia.

Después de un poderoso anuncio Kerygmático en Jerusalén, le preguntaron a Pedro qué tenían que hacer para salvarse, la respuesta de San Pedro, el primer papa de nuestra santa Iglesia Católica fue: “Convertíos" (Hch 2, 38). La Palabra asegura que: “aquel día se les unieron unas tres mil personas” (2, 41).

Hermanos hay que predicar la Conversión para que la Iglesia crezca, porque nosotros somos "sal de la tierra y la luz del mundo” (Mt 5, 13-14). Cuando hacemos batido con la Fe, las cosas no están bien, recordemos a Francisco: “¡no tomen licuado de fe! ¡La fe es entera, no se licúa, es la fe en Jesús!”.

Yo personalmente temo mucho un nocivo licuado entre Nueva era, pachamamas y fraternidades universales, con una pizca de cristianismo. Lo anterior quizás porque requerimos conversión en la propia Fe, reencontrarnos con la Fe de la Iglesia, nos urge conversión.

CEC 1426 “Sin embargo, la vida nueva recibida en la iniciación cristiana no suprimió la fragilidad y la debilidad de la naturaleza humana, ni la inclinación al pecado que la tradición llama concupiscencia, y que permanece en los bautizados a fin de que sirva de prueba en ellos en el combate de la vida cristiana ayudados por la gracia de Dios (cf DS 1515). Esta lucha es la de la conversión con miras a la santidad y la vida eterna a la que el Señor no cesa de llamarnos (cf DS , 1545; LG 40).

1427 Jesús llama a la conversión. Esta llamada es una parte esencial del anuncio del Reino: "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva" (Mc 1,15). CEC 1428: “Este esfuerzo de conversión no es sólo una obra humana. Es el movimiento del "corazón contrito" (Sal 51,19), atraído y movido por la gracia (cf Jn 6,44; 12,32) a responder al amor misericordioso de Dios que nos ha amado primero (cf 1 Jn 4,10). CEC 1429 De ello da testimonio la conversión de san Pedro (Lc 22,61) y la triple afirmación de su amor hacia Jesús (cf Jn 21,15-17).

La segunda conversión tiene también una dimensión comunitaria: Esto aparece en la llamada del Señor a toda la Iglesia: "¡Arrepiéntete!" (Ap 2,5.16). San Ambrosio dice acerca de las dos conversiones que, “en la Iglesia, existen el agua y las lágrimas: el agua del Bautismo y las lágrimas de la Penitencia”. San Pablo dirá; Renuévense mediante la transformación de la mente (Rom 12, 2) Cambiar nuestra manera de pensar para que cambie nuestra manera de vivir.

“Mantengan fijos los ojos en Jesús” (Hebreos 12, 1- 2). CEC 1431 “La penitencia interior es una reorientación radical de toda la vida, un retorno, una conversión a Dios con todo nuestro corazón, una ruptura con el pecado, una aversión del mal, con repugnancia hacia las malas acciones que hemos cometido”.

El Reinado de la Misericordia "Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado." (Hechos 2, 36) "Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra." Mateo, 28, 18 "Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre.

Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos y toda lengua confiese que Cristo Jesús es SENOR para gloria de Dios Padre." (Filipenses, 2 9-11) ¡Cristo Vence, Cristo Reina, Cristo Impera! San José Sánchez del Río, Mártir cristero de casi 15 años, Mexicano, apresado y torturado respondía a sus captores y familiares: “¡Mi fe no está en venta!” “Después de la terrible tortura de desollarle los pies, y de romperle la mandíbula con la culata de un fusil, él seguía gritando: ¡Viva Cristo Rey, Viva la Virgen de Guadalupe!”.

Jesús está entre nosotros Como Rey de Misericordia (ver DSF 83) Escribe esto: Antes de venir como el Juez Justo, vengo como el Rey de Misericordia. Antes de que llegue el día de la justicia, les será dado a los hombre este signo en el cielo. (DSF #84) Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, como una Fuente de Misericordia para nosotros, En Ti Confío. Ortodoxia y ortopraxis: Recta enseñanza de la Fe, recta práctica de la misma, para ello encarnemos el numeral 163 del Diario de Santa Faustina que nos propone caminos.

Miguel Fernández, Misionero Casa de la Misericordia.