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Participamos, en el Tercer Encuentro de Asociaciones y Movimientos laicales, organizado por el CLAB

 Participamos, en el Tercer Encuentro  de Asociaciones y Movimientos laicales, organizado por el  CLAB

El pasado sábado 3 de septiembre, la Casa de la Misericordia Cristo Te Sana, hizo presencia en el Tercer Encuentro de Asociaciones, Movimientos y Nuevas Comunidades Laicales de la Arquidiócesis de Bogotá, que se llevó a cabo en el Teatro del Colegio  Parroquial de Nuestra Señora; de la parroquia  San Ignacio de Loyola.

El  Ministerio Escuela de Alabanza de la Renovación Católica Carismática estuvo presente durante todo el día animando este  Encuentro,  en el que participaron  más de 100 miembros de los Movimientos y Asociaciones de Laicos, que hacen presencia en la Arquidiócesis de Bogotá.

 Monseñor Luis Manuel Alí, ( Obispo Auxiliar de Bogotá, Vicario Episcopal para la Comunión y Participación), participó como invitado especial, y  acompañó el Encuentro durante todo el día. En la mañana, intervino con el tema : “Las Asociaciones y Movimientos Laicales Testigos del Encuentro con Cristo” basado en el texto del Evangelio de San Lucas, 19, 1-10, que tiene como personaje a Zaqueo. Finalizando esta enseñanza dijo: “que la mirada de Jesús nos compromete  a ser fiel, a ser  personas muy responsables en el  compromiso de fe; pero también en el compromiso concreto con los hermanos y  hermanas. Por eso la mirada de Jesús repara el corazón, y compromete seriamente. Y la misericordia es concreta. Por eso en este Año de la Misericordia insistimos tanto en esa concreción de la misericordia, que no es otra cosa que  las obras de misericordia:  corporales y espirituales”.

Posteriormente  el Dr. Elver Fernando Herrera, Abogado especialista en Incidencia política del Secretariado Nacional de Pastoral Social, de la Conferencia Episcopal de Colombia,participó con el tema:el "Compromiso de las Asociaciones y Movimientos Laicales en la construcción de una sociedad justa, reconciliada, solidaria y ecológica". Durante su intervención nos dijo:  “que en medio de esta agenda política de Colombia, con tantos signos de luz y de oscuridad, con tantos matices; nuestro rol como Iglesia y como comunidad laical, nos permite entender que no podemos transformar la realidad, si no la  conocemos...Detrás de esas realidades, están los liderazgos, los procesos organizativos, la gente que se está capacitando para atender esa realidad; la gente que está leyendo, que está estudiando, que está investigando. Cuando hablamos de dicernimiento nos estamos diciendo que solo se dicierne con ver la realidad, no; hay que analizar esa realidad, porque posiblemente en ese análisis vamos a encontrar desafíos, retrocesos, pero también vamos a encontrar oportunidades, actores claves, que nos pueden ayudar a convertir esa realidad, en algo positivo para nuestras comunidades y familias”.


La Jornada de la tarde de este gran encuentro, donde se evidenciaron la riqueza de carismas y servicios de los movimientos de laicos de la Arquidiócesis de Bogotá, intervino Monseñor Jaime Mancera ( Vicario Episcopal para la Dimensión Social de la Evangelización), durante su enseñanza, recordó  que “el proyecto de Dios es una humanidad unida, como una sola familia, donde haya un espacio para todos, y donde haya comunión para todos; donde todos tengan lo necesario para poder desarrollar su vida interiormente, y eso se llama “bien común”, donde cada persona tenga lo necesario para que su vida se realice en plenitud como un verdadero hijo amado de Dios, lleno de dignidad y con todas las posibilidades para construir su vida al servicio de los demás. El compromiso de todos, es  trabajar por esa unidad de la humanidad entera,  y por eso los misioneros, discípulos del Señor creemos que eso es posible,  y que vale la pena hacer todos los esfuerzos por hacer que la humanidad entera viva unida y en paz...

"La fe no puede dejar de ser una fe que tiene sabor comunitario, porque Dios es familia y debo vivir mi fe pensando en Dios, y en los demás”.

 A continuación compartimos una parte, del  Mensaje de Monseñor Manuel Alí a los laicos, durante el Tercer Encuentro:

“ A veces cuando expresamos nuestra fe cristiana católica, nos volvemos antipáticos porque hacemos totalmente lo contrario a lo que hizo Jesús con Zaqueo, a veces exigimos el cumplimiento radical de los mandamientos y de las obras de misericordia, sin que la gente se haya dejado mirar por Jesús.

¿Porque tengo un serio compromiso moral y ético en mi vida como creyente?, porque me he encontrado con Jesús, porque me he dejado mirar por Jesús, y eso después me lanza a ser una persona nueva Me lanza a abrirme a la gracia del Espíritu, que me hace una persona nueva. Las consecuencias del encuentro con Jesús no son personas frías, intimistas que no hacen nada en la vida, que piensan que lo único que hay que hacer es ir a la  Iglesia a calentar sillas.

Zaqueo demuestra la consecuencia de la mirada de Jesús, Señor aquí estoy, la he embarrado en mi vida, Tú has tenido esa misericordia conmigo, ahora yo quiero ser una persona recta, quiero devolver todo lo que he quitado, porque cuando uno se encuentra con Jesús eso no es impunidad, encontrarse con la misericordia de Dios, no es encontrarse con un Dios que es paternalista, y que entonces le aplaude a uno todo lo que hace, lo perdono y siga haciendo el mal, no señor. Encontrarse con Jesús implica reparación, encontrarse con la mirada de Jesús Misericordioso, implica ser misericordioso.

Cuando yo me he misericordiado, entonces yo soy misericordioso, cuando yo me he dejado primarear por Jesús, yo también amo a los demás. Y la misericordia es concreta, si yo he sido ladrón, devuelvo, y además reparo. Asi como Zaqueo no solo devuelvo lo que robe, sino doy más, doy un paso más hacia adelante, esa es la conversión... Si fui una persona irresponsable e infiel, la mirada de Jesús me compromete a ser fiel, a ser una persona muy responsable en mi compromiso de fe, pero también en mi compromiso concreto con mis hermanos y con mis hermanas. Por eso la mirada de Jesús repara el corazón, y compromete seriamente; y la misericordia es concreta. Por eso en este Año de la Misericordia, insistimos tanto en esa concreción de la misericordia, que no es otra cosa que las obras de misericordia corporales y espirituales.