Novena a la Divina Misericordia Dia 6

Leamos la Santa Palabra:
Mateo 18, 1-5. 10, 12-14
En cierta ocasión, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: "¿Quién es el más grande en el Reino de los cielos?" Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y les
dijo: "Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como los niños, no entrarán en el Reino de los cielos. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el Reino de los cielos. Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, me recibe a mí. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque yo les digo que sus ángeles, en el cielo, ven continuamente el rostro de mi Padre, que está en el cielo.
Meditamos:
- Observa Mi Corazón misericordioso (Diario 1688)
Contempla lo sentimientos de Cristo por las personas humildes y los niños pequeños.
La voz de la Iglesia:
“Dios viene, y asume nuestra carne humana mortal, y se vuelve humilde y pobre para salvarnos. ... Los primeros en ver la humilde gloria del Salvador, después de María y José, fueron los pastores de Belén. Reconocieron la señal proclamada por los ángeles y adoraron al Niño. Esos hombres humildes y vigilantes son un ejemplo para los creyentes de todas las edades que, ante el misterio de Jesús, no se escandalizan por su pobreza. Más bien, como María, confían en la palabra de Dios y contemplan su gloria con ojos simples. (Francisco, 25 de diciembre de 2017)
“Los niños son en sí mismos una riqueza para la humanidad y también para la Iglesia, porque nos llaman constantemente a la condición necesaria para entrar en el Reino de Dios: aquella de no considerarnos autosuficientes sino necesitados de ayuda, de amor, de don…" (Papa Francisco, marzo 18, 2015)
- Oremos:
La Divina Misericordia nos invita a interceder por personas que se distinguen por su humildad, también los pobres, en los niños, que nos enseñan la infancia espiritual,
Pide al Espíritu Santo te ilumine por quién haz de orar ores hoy, y preséntalos al Señor Jesús.
Oración con santa Faustina: (Diario, 1221)
Oración a Jesús: Jesús, tan misericordioso, Tu Mismo has dicho: Aprendan de Mí que soy manso y humilde de corazón. Acoge en la morada de Tu compasivisimo Corazón a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños. Estas almas llevan a todo el cielo al éxtasis y son las preferidas del Padre celestial. Son un ramillete perfumado ante el trono de Dios, de cuyo perfume se deleita Dios Mismo. Estas almas tienen una morada permanente en Tu compasivisimo Corazón y cantan sin cesar un himno de amor y misericordia por la eternidad.
Alabemos la Misericordia Divina:
De verdad el alma humilde y mansa
Ya aquí en la tierra respira el paraíso,
Y del perfume de su humilde corazón
Se deleita el Creador Mismo. (Diario 1222)
Oración al Padre: Padre eterno, mira con misericordia a las almas mansas y humildes y a las almas de los niños pequeños que están encerradas en el muy compasivo Corazón de Jesús. Estas almas son las más semejantes a Tu Hijo. Su fragancia asciende desde la tierra y alcanza Tu trono. Padre de misericordia y de toda bondad, Te suplico por el amor que tienes por estas almas y el gozo que Te proporcionan, bendice al mundo entero para que todas las almas canten juntas las alabanzas de Tu misericordia por los siglos de los siglos. Amén.
- Reza la Coronilla de la Divina Misericordia por los niños que están en riesgo de ser abortados o de abusos.
Oración final:
Como el día primero oremos a la santísima Virgen madre de Misericordia
Oh María, Madre de Dios y Madre nuestra, nosotros, en esta hora de tribulación, recurrimos a ti. Tú eres nuestra Madre, nos amas y nos conoces, nada de lo que nos preocupa se te oculta. Madre de misericordia, muchas veces hemos experimentado tu ternura providente, tu presencia que nos devuelve la paz, porque tú siempre nos llevas a Jesús, Príncipe de la paz.
Madre de Dios y nuestra, nosotros solemnemente encomendamos y consagramos a tu Corazón inmaculado nuestras personas, la Iglesia y la humanidad entera, de manera especial Rusia y Ucrania. Acoge este acto nuestro que realizamos con confianza y amor, haz que cese la guerra, provee al mundo de paz. El “sí” que brotó de tu Corazón abrió las puertas de la historia al Príncipe de la paz; confiamos que, por medio de tu Corazón, la paz llegará. A ti, pues, te consagramos el futuro de toda la familia humana, las necesidades y las aspiraciones de los pueblos, las angustias y las esperanzas del mundo.
Que a través de ti la divina Misericordia se derrame sobre la tierra, y el dulce latido de la paz vuelva a marcar nuestras jornadas. Mujer del sí, sobre la que descendió el Espíritu Santo, vuelve a traernos la armonía de Dios. Tú que eres “fuente viva de esperanza”, disipa la sequedad de nuestros
corazones. Tú que has tejido la humanidad de Jesús, haz de nosotros constructores de comunión. Tú que has recorrido nuestros caminos, guíanos por sendas de paz. Amén.
(Papa Francisco, marzo 25, 2022)
- Practica la Misericordia. (cfr. Diario 742)
El compromiso para el día: Hoy atiende con caridad a un pobre, habitante de la calle, o un niño, que se te acerque.
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- El Triunfo de la Misericordia en las almas.
Santos modelos de vida en la Misericordia
San Jerónimo Emiliani (Italia 1486-1537) "Patrono universal de los huérfanos y de la juventud abandonada".
Nació en Venecia el 1486, de familia noble. Elige la carrera de militar, Lucha contra la Liga de Cambray; Austria, Francia, Alemania, etc. Cae prisionero y es milagrosamente liberado por la Santísima Virgen en 1511. Deja las armas en las que había puesto sus ideales y esperanzas, repartió su patrimonio a los pobres y se asoció a la Compañía del Divino Amor, que se dedicaba, en particular, a la asistencia de los enfermos 'incurables'. Cambia su vida y se entrega a Cristo Crucificado, sirviendo a los más pobres, enfermos ancianos, particularmente los niños huérfanos que había dejado la guerra.
Su corazón, muy sensible a todas las miserias humanas quedó profundamente impresionado viendo la deplorable condición de muchísimos niños, faltos de padres y abandonados al destino. Empezó a dar asilo a unos de estos huérfanos, en su propia casa; y en seguida, como el número iba aumentando, creó una escuela de "arte y oficios" en Venecia, en la cual regía el método de la "participación y corresponsabilidad". A los huérfanos, les enseñaba las nociones fundamentales de la fe cristiana y artes y oficios, para que pudieran entrar a formar parte de la sociedad, como elementos aptos para desenvolver con dignidad su personalidad humana y cristiana. Fundó y asistió muchos orfelinatos en todo Italia para acoger y educar cristianamente a las multitudes de niños y jóvenes.
Oración, caridad y trabajo eran los pilares de su método educativo. Con el pasar de los años, aún siendo laico, Jerónimo -a quien los amigos llamaban afectuosamente "el vagabundo de Dios" y "el peregrino de la caridad"- se encontró rodeado de colaboradores que también eran sacerdotes, que lo consideraban padre, maestro y guía espiritual. Así se convirtió en el fundador de la Compañía de los siervos de los pobres, (o padres somascos)
Hizo suyas aquellas palabras del Evangelio: “Dejad que los niños vengan a mi”. Constantemente se le oía decir: “Quiero vivir y morir con ellos”, refiriéndose a los pequeños Dedicaba largas horas a la oración nocturna frente a una cruz que él mismo había hecho
Murió el 8 de Febrero de 1537, víctima de la peste. Fue proclamado Santo en 1767. El Papa Pío XI lo proclamó "Patrono Universal de los huérfanos y de la Juventud abandonada".
