Novena de preparación a la Fiesta de la Misericordia - Noveno día. (Sábado de Pascua. Diario, 1228-1229)
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren Mi Corazón.

Noveno día.
(Sábado de Pascua. Diario, 1228-1229)
- Oración inicial.
Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús, (Diario 1321)
O Letanías de la Divina Misericordia. (Diario 949)
- Intención del día:
Jesús pide: Hoy, tráeme a las almas tibias y sumérgelas en el abismo de Mi misericordia. Estas almas son las que más dolorosamente hieren Mi Corazón. A causa de las almas tibias, Mi alma experimentó la más intensa repugnancia en el Huerto de los Olivos. A causa de ellas dije: Padre, aleja de Mí este cáliz, si es Tu voluntad. Para ellas, la última tabla de salvación consiste en recurrir a Mi misericordia. (Diario, 1228)
III. Contemplamos:
Muéstrame, oh Dios, tu misericordia,
según la compasión del Corazón de Jesús. (Diario 1298)
- Contempla los sentimientos de Jesús en la cruz por aquellos que no confían en su misericordia: Mi alma experimentó la más intensa repugnancia
- Sus sentimientos: paciente, libre de ira.
A Jesús le repugna y hiere la tibieza humana. Aun así, es paciente, sabe y entiende nuestras debilidades. El muere por todos y desea llenar los corazones de fervor, e invita a aprovechar los tesoros de la gracia contenidos en la Iglesia.
Meditemos
- Experiencia de santa Faustina:
“Mi Corazón está colmado de gran misericordia para las almas y especialmente para los pobres pecadores. Oh, si pudieran comprender que Yo soy para ellas el mejor Padre, que para ellas de Mi Corazón ha brotado Sangre y Agua como de una fuente desbordante de misericordia; para ellas vivo en el tabernáculo; como Rey de Misericordia deseo colmar las almas de gracias, pero no quieren aceptarlas (...) Oh, qué grande es la indiferencia de las almas por tanta bondad, por tantas pruebas de amor (...) Tienen tiempo para todo, solamente no tienen tiempo para venir a Mí a tomar las gracias” (Diario 367)
- La Buena Noticia de la paz (cfr. Ef 2,17):
Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.
Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo. Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista. Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. Sé, pues, ferviente y arrepiéntete. (Apocalipsis 3, 14-19)
- Meditemos con la Santa Iglesia, madre y maestra.
El Sagrado Corazón, Modelo de paciencia. San Juan Pablo II, (27 de julio, 1986)
En los Evangelios subyace el Corazón de Jesús, paciente e inmensamente misericordioso… Miremos, junto con María, el interior de este Corazón! ¡Releámoslo a lo largo del Evangelio! Más aún, sobre todo releamos este corazón en el momento de la crucifixión. Cuando ha sido traspasado por la lanza. Cuando se ha desvelado hasta el fondo el misterio en El escrito.
El Corazón paciente porque está abierto a todos los Sufrimientos del hombre. ¡El Corazón paciente, porque está dispuesto El mismo a aceptar un sufrimiento inconmensurable con metro humano!
¡El Corazón paciente, porque es inmensamente misericordioso! En efecto, ¿qué es la misericordia, sino esa medida particular del amor, que se expresa en el sufrimiento? ¿Qué es, en efecto, la misericordia sino esa medida definitiva del amor, que desciende al centro mismo del mal para vencerlo con el bien?
¿Qué es sino el amor que vence el pecado del mundo mediante el sufrimiento y la muerte?
- Oramos
- Oremos con santa Faustina: (Diario, 1229)
Oración a Jesús: Jesús piadosísimo, que eres la compasión misma, Te traigo a las almas tibias a la morada de Tu piadosísimo Corazón. Que estas almas heladas que se parecen a cadáveres y Te llenan de gran repugnancia se calienten con el fuego de Tu amor puro. Oh Jesús tan compasivo, ejercita la omnipotencia de Tu misericordia y atráelas al mismo ardor de Tu amor y concédeles el amor santo, porque Tú lo puedes todo.
Alabemos la Misericordia Divina:
El fuego y el hielo no pueden estar juntos,
Ya que se apaga el fuego o se derrite el hielo.
Pero Tu misericordia, oh Dios,
Puede socorrer las miserias aún mayores.
Oración al Padre: Padre eterno, mira con misericordia a las almas tibias que, sin embargo, están acogidas en el piadosísimo Corazón de Jesús. Padre de la misericordia, Te suplico por la amarga Pasión de Tu Hijo y por su agonía de tres horas en la cruz, permite que también ellas glorifiquen el abismo de Tu misericordia.
- Reza la Coronilla de la Divina Misericordia según la intención del dia.
- Oración final:
Hoy es recomendable terminar la Novena con el acto de consagración del Mundo a las Divina Misericordia del Papa san Juan Pablo II.
Acto de confiar el Mundo a la Divina Misericordia
San Juan Pablo II
Dios, Padre Misericordioso, que has revelado tu amor en tu Hijo Jesucristo y lo has derramado sobre nosotros en el Espíritu Santo, Consolador, te encomendamos hoy el destino del Mundo, de nuestra patria y de todo hombre. Inclínate hacia nosotros, pecadores; sana nuestra debilidad; derrota todo mal; haz que todos los habitantes de la tierra experimenten tu misericordia, para que en ti, Dios uno y trino, encuentren siempre la fuente de la esperanza.
Padre eterno, por la dolorosa pasión y gloriosa Resurrección de tu Hijo, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Amén.
- Ser instrumento de Paz.
Tu compromiso de misericordia para ser “instrumento de Paz.” con alguien en tu vecindario, familia o círculo de amistades que poco frecuenta la Iglesia. Tienes la oportunidad de Ser signo de esperanza para alguien indiferente religioso compartiéndole el mensaje de la Divina Misericordia.
