Mensaje de la Casa Misericordia a nuestro Fundador, por el fallecimiento de su amado padre.

La comunidad de la Casa de la Misericordia en Colombia se une de corazón y en oración a nuestros hermanos de la comunidad de Panamá, quienes acompañan a nuestro hermano, fundador de nuestra Obra, Juan Carlos Saucedo y su familia en el fallecimiento de su amado padre. Aprendimos a conocer y amar a don Edwin Ernesto Saucedo como modelo que direcciono la vida de nuestro amado hermano, siempre le hemos escuchado mencionar en su testimonio, como su papá le enseño a ser un campeón en el deporte del tenis, le motivo en su disciplina y le dio las herramientas para ser un hombre de bien.
Hoy todos los hermanos de la Obra Casa de la Misericordia en Colombia elevamos nuestra oración suplicando al Señor de la Misericordia reciba en su presencia el alma de don Edwin Saucedo y le permita descansar en su santa paz. Que en su trasfiguración habite en la presencia del Señor y se le conceda a toda su familia la paz y la alegría de saber que su descanso ya le pertenece a Dios.
Como hemos aprendido de nuestro hermano Juan Carlos, cuando nos recuerda que en la tierra le servimos al Señor y al cielo nos vamos a descansar. Que el Señor le dé el descanso eterno a este hombre, su padre, quien trabajó en la tierra dejando una huella imborrable en su familia y todos los que le aman.
Unidos en oración;
Hermanos Casa de la Misericordia
Hoy todos los hermanos de la Obra Casa de la Misericordia en Colombia elevamos nuestra oración suplicando al Señor de la Misericordia reciba en su presencia el alma de don Edwin Saucedo y le permita descansar en su santa paz. Que en su trasfiguración habite en la presencia del Señor y se le conceda a toda su familia la paz y la alegría de saber que su descanso ya le pertenece a Dios.
Como hemos aprendido de nuestro hermano Juan Carlos, cuando nos recuerda que en la tierra le servimos al Señor y al cielo nos vamos a descansar. Que el Señor le dé el descanso eterno a este hombre, su padre, quien trabajó en la tierra dejando una huella imborrable en su familia y todos los que le aman.
Unidos en oración;
Hermanos Casa de la Misericordia
