Consejos y enseñanzas del Papa Francisco a los jóvenes en la JMJ 2016

Durante la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, que se llevó a cabo en Cracovia del 26 al 31 de Julio, el Papa Francisco dejo varios mensajes a los cerca de dos millones de jóvenes de todo el mundo que participaron. El Papa invitó a los jóvenes a sembrar misericordia, a nunca alejarse de Jesús, a dejar huella y a ser auténtica esperanza para el futuro”.
El Papa en Santuario de la Divina Misericordia: ¡Nunca nos alejemos de Jesús!


El 30 de Julio en el Santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, Ante los gritos de “esta es la juventud del Papa” de la multitud congregada en el exterior del Santuario de la Divina Misericordia , el Papa Francisco improvisó un discurso, alentando a los jóvenes a nunca alejarse de Jesús.
Desde la terraza, saludo a los jóvenes reunidos en el “campo de las confesiones” entre el Santuario de la Divina Misericordia y el Santuario dedicado a san Juan Pablo II. Antes de darles la bendición, les ha dado los buenos días, y les ha recordado que el Señor “nos quiere hacer hoy sentir más profundamente su gran misericordia”, y les pidió: “nunca, nos alejemos de Jesús, aunque pensemos que por nuestros pecados o nuestras faltas somos los peor”. Y añadió que “así nos prefiere Él, así su misericordia se derrama”.
Durante la Vigilia de oración de la JMJ Cracovia: “No confundan la felicidad con un sofá que adormece y atonta”

El 30 de Julio, el Papa Francisco dirigió un emocionante discurso a los 1,6 millones de jóvenes congregados en el Campo de la Misericordia para la Vigilia de oración de la JMJ Cracovia 2016, a quienes exhortó a no confundir la felicidad con un “sofá” en el que corren el peligro de terminar “adormecidos, embobados y atontados”.
Al iniciar esta gran vigilia, el Santo Padre cruzó, tomado de las manos con seis jóvenes, la Puerta Santa colocada especialmente para la ocasión en el Campo de la Misericordia donde se realizó este esperado evento. Luego escuchó la bienvenida del Arzobispo de Cracovia y anfitrión de esta JMJ, Cardenal Stanislaw Dziwisz.
El Papa pronunció luego su discurso en el que advirtió de una “peligrosa parálisis para los jóvenes” que muchas veces es difícil de identificar: “me gusta llamarla la parálisis que nace cuando se confunde ‘felicidad’ con un ‘sofá’. Sí, creer que para ser feliz necesitamos un buen sofá”.
“Un sofá que nos ayude a estar cómodos, tranquilos, bien seguros. Un sofá –como los que hay ahora modernos con masajes adormecedores incluidos– que nos garantiza horas de tranquilidad para trasladarnos al mundo de los videojuegos y pasar horas frente a la computadora”.
“Un sofá contra todo tipo de dolores y temores. Un sofá que nos haga quedarnos en casa encerrados, sin fatigarnos ni preocuparnos. La ‘sofá-felicidad’ es probablemente la parálisis silenciosa que más nos puede perjudicar, la juventud. ¿Y por qué sucede esto Padre? Porque poco a poco, sin darnos cuenta, nos vamos quedando dormidos, nos vamos quedando embobados y atontados. Ayer hablaba de los jóvenes que se jubilan a los 20 años, hoy hablo de los jóvenes adormecidos, embobados, atontados”.
El Papa cuestionó a los jóvenes presentes: “¿Quieren ser jóvenes adormecidos, embobados, atontados? ¿Quieren que otros decidan el futuro por ustedes? ¿Quieren ser libres? ¿Quieren luchar por su futuro? No están muy convencidos, eh. ¿Quieren luchar por su futuro?”, a lo que los peregrinos respondieron con un gran “¡Sí!”
“Queridos jóvenes –continuó Francisco– no vinimos a este mundo a ‘vegetar’, a pasarla cómodamente, a hacer de la vida un sofá que nos adormezca; al contrario, hemos venido a otra cosa, a dejar una huella. Es muy triste pasar por la vida sin dejar una huella”.
Durante la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud Cracovia 2016, alentó a los jóvenes a ser alegres testigos del Evangelio de la misericordia y a no tener miedo de decirle “sí” a Jesús “con toda la fuerza del corazón” y seguirlo a ejemplo de Zaqueo.
Queridos jóvenes, no os avergoncéis de llevarle todo, especialmente las debilidades, las dificultades y los pecados, en la confesión: Él sabrá sorprenderos con su perdón y su paz. No tengáis miedo de decirle «sí» con toda la fuerza del corazón, de responder con generosidad, de seguirlo. No os dejéis anestesiar el alma, sino aspirad a la meta del amor hermoso, que exige también renuncia, y un «no» fuerte al doping del éxito a cualquier precio y a la droga de pensar sólo en sí mismo y en la propia comodidad.
Jesús mira nuestro corazón, tu corazón, mi corazón. Con esta mirada de Jesús, podéis hacer surgir una humanidad diferente, sin esperar a que os digan «qué buenos sois», sino buscando el bien por sí mismo, felices de conservar el corazón limpio y de luchar pacíficamente por la honestidad y la justicia. No os detengáis en la superficie de las cosas y desconfiad de las liturgias mundanas de la apariencia, del maquillaje del alma para aparentar ser mejores. Por el contrario, instalad bien la conexión más estable, la de un corazón que ve y transmite el bien sin cansarse. Y esa alegría que habéis recibido gratis de Dios, dadla gratis (cf. Mt 10,8), porque son muchos los que la esperan...
Zaqueo tenía tres obstáculos para ver a Jesús: ser pequeño de estatura, sufrir vergüenza paralizante y tener que hacer frente al qué dirán. Los mismos tres obstáculos que los jóvenes pueden toparse en la vida, según el Papa. Pero, si Zaqueo fue capaz de superarlos (y no lo tenía nada fácil), ellos también.
Lo primero que tienen que tener claro los jóvenes para seguir a Jesús, es que son "hijos amados de Dios". No caben, pues, los complejos de inferioridad. "Eres importante para Dios". El que se cree y se siente amado por Dios, está alegre y evita el "virus de la tristeza". Sano orgullo y cabeza alta, porque "es tiempo de amar y ser amado" y "la vida no hay que encerrarla en un cajón".
En segundo lugar, para seguir a Jesús, hay que arriesgar y jugársela, como Zaqueo.Porque éste es el secreto de la alegría: jugársela. Una juventud que lucha, que no se cruza de brazos, que no tiene miedo y que "no se deja anestesiar el alma". Una juventud capaz de decir "un no fuerte al doping del éxito a cualquier precio y a la droga de pensar solo en sí mismo y en la propia comodidad".
El tercer obstáculo a superar es el del qué dirán y las murmuraciones de los demás, los bienpensantes que sostienen que "Dios no es bueno con los buenos y malo con los malos". Ante estos murmuradores, el joven católico tiene que ser "más fuerte que el mal amando a todos, incluso a los enemigos". Es decir, creer en "la fuerza mansa y humilde de la misericordia".
¿Cómo evangelizar a quien se ha alejado de Dios? El Papa aconsejó así a jóvenes
El Papa Francisco almorzó con 12 jóvenes de diversas nacionalidades, el 30 de julio, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Cracovia 2016. Durante el diálogo que sostuvo con ellos, les dio una importante lección sobre cómo evangelizar a quienes se han alejado de la Iglesia y de Dios, les dijo que a alguien que se ha alejado de la Iglesia, o de Dios, no hay que tratarlo de convencer con palabras sino con acciones, que lo último que hay que hacer es hablar”.
Consejos de Francisco a los jóvenes para vivirlos en la vida diaria. Porque "la JMJ comienza hoy y continúa mañana en casa...en tu vida cotidiana".
Fuente: Aci Prensa
