Jornada Misionera en Malambo

Los servidores y misioneros de la Casa de la Misericordia en Barranquilla, este domingo acompañaron una jornada misionera en la parroquia, San Juan Evangelista de Malambo.
Con mensajes alusivos a la misericordia, un grupo de servidores y misioneros de la obra, compartieron de una jornada de "Parroquia en la Calle" en Malambo, uno de los cinco municipios que conforman el área metropolitana de la ciudad de Barranquilla.
El Papa Francisco nos ha dicho en muchas ocasiones, y especialmente a los jóvenes, que "El Evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente".
Que bendición llevar a Cristo, su Palabra y el testimonio de la misericordia de tantos hermanos que se han dejado tocar, por su especial abrazo, a esas realidades de las periferias existenciales de nuestros barrios y ciudades.
Bendecimos a Dios por la vida de Wilmer de Oro, Senit, de Welky y su familia, Misioneros de la Misericordia, por esta gran labor en la zona de la costa norte de nuestro país.
Con mensajes alusivos a la misericordia, un grupo de servidores y misioneros de la obra, compartieron de una jornada de "Parroquia en la Calle" en Malambo, uno de los cinco municipios que conforman el área metropolitana de la ciudad de Barranquilla.
El Papa Francisco nos ha dicho en muchas ocasiones, y especialmente a los jóvenes, que "El Evangelio no es para algunos sino para todos. No es sólo para los que nos parecen más cercanos, más receptivos, más acogedores. Es para todos. No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente, hasta las periferias existenciales, también a quien parece más lejano, más indiferente".
Que bendición llevar a Cristo, su Palabra y el testimonio de la misericordia de tantos hermanos que se han dejado tocar, por su especial abrazo, a esas realidades de las periferias existenciales de nuestros barrios y ciudades.
Bendecimos a Dios por la vida de Wilmer de Oro, Senit, de Welky y su familia, Misioneros de la Misericordia, por esta gran labor en la zona de la costa norte de nuestro país.
