Invitados a vivir la “Alianza”

Un momento de Alianza se vivió durante el tercer día del “XX Congreso Internacional de la Misericordia”, cuando nuestro fundador Juan Carlos Saucedo, junto a su esposa invitaron a los servidores y misioneros de la obra, a asumir con la Casa de la Misericordia una “Alianza Temporal” y una “Alianza Permanente”.
Palabras de nuestro fundador durante la ceremonia de “Alianza” :
“Después de tantos años de trabajo en la Casa de la Misericordia, Dios nos ha hecho asumir un camino de discernimiento. Todo un camino de perseverancia, de luchas, de dificultades, pero de muchísimas alegrías, de muchísimos logros en el Señor, de muchísimas almas llegando a los pies de Jesucristo. Y después de este caminar la obra de la Casa de la Misericordia, decide asumir un compromiso como lo asumen las nuevas comunidades. Nosotros somos una “Nueva Comunidad”, donde brotan vocaciones a la santidad, a través del sacerdocio, la vida religiosa y también la vida laical como misioneros, como misioneras y como matrimonios. La obra viene caminando hace mucho tiempo, y hemos asumido desde este momento, una dinámica que es la “Alianza”; un matrimonio que algunos integrantes de la obra, asumen con la obra Casa de la Misericordia. Al decir yo asumo esta obra, yo me comprometo. Esta es mi “Familia Espiritual”.
Hoy va a ser un día maravilloso, porque vamos a formalizar delante del Señor, delante del altar, delante de sus ministros; este acontecimiento maravilloso, que es la “Alianza”. Son tres procesos que se manejan en esta dinámica. El primero proceso, es de “Discernimiento” en el camino. Personas que vienen caminando como simpatizantes, dicen me gusta como la Casa de la Misericordia maneja la espiritualidad, el carisma que tiene, y yo quisiera entrar en este proceso de discernimiento para conocer y profundizar más en el carisma. Entonces ellos piden a la Asamblea, piden a la Junta, piden al fundador de la obra, ser aceptados para iniciar este proceso de discernimiento, una vez pasen seis meses, o un año, ellos piden ser incorporados en una segunda etapa que se llama una “Alianza Temporal” , que se renueva cada año, más o menos durante cinco años, lo normal para que ya se pueda asumir una “Alianza Permanente”. Y cuando uno asume una “Alianza Permanente”, está diciendo yo quiero morir aquí, esta es mi comunidad. Yo lo asumo como un proyecto de vida, y lo asumo con toda la libertad. Para mi esposa y para mí, es de gran bendición, el hecho de ser instrumentos del amor de Dios, para asumir esta “Familia Espiritual”.
Este compromiso de Alianza se selló con la entrega de la “Cruz de la Alianza”, que para nuestra Familia Espiritual, tiene un significado muy grande, y el compromiso de seguir fortaleciendo y creciendo en esta experiencia misionera de ser capaces de llevar la misericordia a quienes nos rodean:
Los signos de la “Cruz de Alianza”:
El Círculo en la Cruz :simboliza la paternidad de Dios que nos envuelve en sus brazos, y nos concede la paz. El Padre está detrás de toda la obra salvífica que nos concede Jesucristo por el Espiritu Santo .
El Círculo Celeste : Manifiesta la presencia del Padre Dios en el mundo y el misionero es capaz de descubrir las huellas de las manos de Dios en cada realidad del mundo. “ Oh Creador mío y Señor, en todas las partes veo las huellas de tu mano y el sello de tu misericordia que abraza todo lo que está creado. ( Diario 1749).
El Sol: Los 12 rayos del sol simbolizan los 12 apostoles de la Iglesia, esto manifiesta para nosotros la unión total a la Iglesia católica, la comunión con la Iglesia, con el Magisterio, la obediencia. La Iglesia nos da la Luz de Cristo, Él es el sol, nos visitará el Sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuetros pasos por el camino de la paz ( Lc 1,79)
La Palabra: Para un misionero de la Misericordia que vive en Alianza, el Camino de Oración Personal, se constituye en el fundamento de su vida espiritual. Tu Palabra es antorcha para mis pasos, luz para mi sendero ( Salmo 118).
El Alfa y el Omega: En la Palabra encontramos la razón de nuestro ser, en ella descubrimos la verdad de nuestra historia, y la verdad de Dios.
El Corazón: Significa el Corazón Misericordioso de Jesús, que transforma nuestro corazón y nutrido por la Palabra y la Eucaristia, es capaz de compartir la misericordia de Dios con los que le rodean.
La Hostia: Jesús, Hombre, Salvador. La Eucaristía lleva al misionero de la misericordia a convertirse en alimento para los que le rodean: En la Hostia esta tu fuerza, Ella te defenderá ( Diario 616)
La Santísima Virgen María: El misionero de la Misericordia en Alianza, acoge en su corazón la Maternidad de la Virgen María, y la asume como modelo de discípula por excelencia.
Palabras de nuestro fundador durante la ceremonia de “Alianza” :
“Después de tantos años de trabajo en la Casa de la Misericordia, Dios nos ha hecho asumir un camino de discernimiento. Todo un camino de perseverancia, de luchas, de dificultades, pero de muchísimas alegrías, de muchísimos logros en el Señor, de muchísimas almas llegando a los pies de Jesucristo. Y después de este caminar la obra de la Casa de la Misericordia, decide asumir un compromiso como lo asumen las nuevas comunidades. Nosotros somos una “Nueva Comunidad”, donde brotan vocaciones a la santidad, a través del sacerdocio, la vida religiosa y también la vida laical como misioneros, como misioneras y como matrimonios. La obra viene caminando hace mucho tiempo, y hemos asumido desde este momento, una dinámica que es la “Alianza”; un matrimonio que algunos integrantes de la obra, asumen con la obra Casa de la Misericordia. Al decir yo asumo esta obra, yo me comprometo. Esta es mi “Familia Espiritual”.
Hoy va a ser un día maravilloso, porque vamos a formalizar delante del Señor, delante del altar, delante de sus ministros; este acontecimiento maravilloso, que es la “Alianza”. Son tres procesos que se manejan en esta dinámica. El primero proceso, es de “Discernimiento” en el camino. Personas que vienen caminando como simpatizantes, dicen me gusta como la Casa de la Misericordia maneja la espiritualidad, el carisma que tiene, y yo quisiera entrar en este proceso de discernimiento para conocer y profundizar más en el carisma. Entonces ellos piden a la Asamblea, piden a la Junta, piden al fundador de la obra, ser aceptados para iniciar este proceso de discernimiento, una vez pasen seis meses, o un año, ellos piden ser incorporados en una segunda etapa que se llama una “Alianza Temporal” , que se renueva cada año, más o menos durante cinco años, lo normal para que ya se pueda asumir una “Alianza Permanente”. Y cuando uno asume una “Alianza Permanente”, está diciendo yo quiero morir aquí, esta es mi comunidad. Yo lo asumo como un proyecto de vida, y lo asumo con toda la libertad. Para mi esposa y para mí, es de gran bendición, el hecho de ser instrumentos del amor de Dios, para asumir esta “Familia Espiritual”.
Este compromiso de Alianza se selló con la entrega de la “Cruz de la Alianza”, que para nuestra Familia Espiritual, tiene un significado muy grande, y el compromiso de seguir fortaleciendo y creciendo en esta experiencia misionera de ser capaces de llevar la misericordia a quienes nos rodean:
Los signos de la “Cruz de Alianza”:
El Círculo en la Cruz :simboliza la paternidad de Dios que nos envuelve en sus brazos, y nos concede la paz. El Padre está detrás de toda la obra salvífica que nos concede Jesucristo por el Espiritu Santo .
El Círculo Celeste : Manifiesta la presencia del Padre Dios en el mundo y el misionero es capaz de descubrir las huellas de las manos de Dios en cada realidad del mundo. “ Oh Creador mío y Señor, en todas las partes veo las huellas de tu mano y el sello de tu misericordia que abraza todo lo que está creado. ( Diario 1749).
El Sol: Los 12 rayos del sol simbolizan los 12 apostoles de la Iglesia, esto manifiesta para nosotros la unión total a la Iglesia católica, la comunión con la Iglesia, con el Magisterio, la obediencia. La Iglesia nos da la Luz de Cristo, Él es el sol, nos visitará el Sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuetros pasos por el camino de la paz ( Lc 1,79)
La Palabra: Para un misionero de la Misericordia que vive en Alianza, el Camino de Oración Personal, se constituye en el fundamento de su vida espiritual. Tu Palabra es antorcha para mis pasos, luz para mi sendero ( Salmo 118).
El Alfa y el Omega: En la Palabra encontramos la razón de nuestro ser, en ella descubrimos la verdad de nuestra historia, y la verdad de Dios.
El Corazón: Significa el Corazón Misericordioso de Jesús, que transforma nuestro corazón y nutrido por la Palabra y la Eucaristia, es capaz de compartir la misericordia de Dios con los que le rodean.
La Hostia: Jesús, Hombre, Salvador. La Eucaristía lleva al misionero de la misericordia a convertirse en alimento para los que le rodean: En la Hostia esta tu fuerza, Ella te defenderá ( Diario 616)
La Santísima Virgen María: El misionero de la Misericordia en Alianza, acoge en su corazón la Maternidad de la Virgen María, y la asume como modelo de discípula por excelencia.
