Hay Fiesta, porque el Amor Misericordioso del Padre nos sale al encuentro
Fiesta de la Misericordia 2022

Dios, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada. (CEC 1)
Santa Faustina Kowalska, en su diario; la Divina Misericordia en mi alma” en el numeral 1743 reflexiona sobre la infinita bondad de Dios y expresa: “Tú, oh Señor, en tu Misericordia nos das la vida eterna. Nos admites a tu felicidad eterna y nos haces partícipes de tu vida íntima y lo haces únicamente por tu misericordia… No éramos necesarios para tu felicidad, pero tú, Señor, quieres compartir con nosotros tu propia felicidad”.
El Catecismo de la Iglesia en el numeral 27 nos dice: “El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar:
“La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del hombre a la comunión con Dios. (GS 19,1).
El Catecismo recuerda que “se puede llamar al hombre “religioso”” por su constante búsqueda de Dios expresada en sus creencias y comportamientos en la historia (CEC 28). En la biblia encontramos una bienaventuranza que es nuestra: "Alégrese el corazón de los que buscan a Dios" (Sal 105,3).
El hombre está llamado a “unirse” a su Creador y Señor, y ello es lo que expresa el termino religare, estamos ligados y unidos (religati) a Dios con este vínculo de la piedad, hemos de unirnos más íntimamente a Él para encontrar la verdadera plenitud y realización que solo está en él.
Como lo expresa el lunes I de nuestra Liturgia de las Horas: “nuestra vida brota de ti Señor como de su fuente, y tiende a ti Señor como a su fin”, porque “En Él vivimos, nos movemos y existimos” (cf. Hch 17, 26-28).
Oremos con San Agustín:
“Tú eres grande, Señor, y muy digno de alabanza: grande es tu poder, y tu sabiduría no tiene medida. Y el hombre, pequeña parte de tu creación, pretende alabarte, precisamente el hombre que, revestido de su condición mortal, lleva en sí el testimonio de su pecado y el testimonio de que tú resistes a los soberbios. A pesar de todo, el hombre, pequeña parte de tu creación, quiere alabarte. Tú mismo le incitas a ello, haciendo que encuentre sus delicias en tu alabanza, porque nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti” (Confessiones, 1,1,1).
Recuerda: Dios te ama personalmente
“Los montes se correrán y las colinas se moverán, pero mi amor de tu lado no se apartará. (Is. 54, 10)
El Amor de Dios es Firme, es estable es incondicional y tierno.
“¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido. Míralo, te tengo tatuado en las palmas de mis manos”. (Is 49, 15-16)
Dios quiere lo mejor para ti. “Dios tiene poder para realizar todas las cosas incomparablemente mejor de lo que nosotros podemos pedir o pensar, conforme al poder que actúa en nosotros. (Ef 3, 20)
El Plan amoroso de Dios, el plan de bendición que tiene para ti, supera tus planes. No tomes atajos que te pierden, opta por recorrer el camino, Jesús lo expresó: Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida. (Jn 14, 6)
Dios toma la iniciativa
“En esto consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero”. (1 Jn 4, 19)
Benedicto XVI en su primera encíclica nos permitió profundizar en esta palabra:
“Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él” (1 Jn 4, 16). Estas palabras de la Primera carta de Juan expresan con claridad meridiana el corazón de la fe cristiana: la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino. Además, en este mismo versículo, Juan nos ofrece, por así decir, una formulación sintética de la existencia cristiana: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”.
La Imagen de la Misericordia te evidencia ese Amor:
El Señor es insistente en su propuesta de Amor, es reiterativo pese a nuestra dureza e indiferencia, aquí están las razones de su manifestación a través de Santa Faustina Kowalska a nuestra época herida y doliente, que en sus profundas miserias, clama con un grito de gran necesidad a la Misericordia. La Manifestación de La Imagen de la Misericordia es una declaración del amor y la misericordia de Dios que debemos leer y comprender, una página de teología profunda que pueden leer los humildes.
Profundizar en el Diario de Santa Faustina, Numerales:
47 Revelación de la Imagen de la Misericordia.
48 Promesas.
49 La exigencia; “Pinta la imagen de Dios en tu Alma”.
Miguel Fernández Coord. Nacional CDLM
