“Escuela de Misioneros” de la Casa de la Misericordia

"Escuela de Misioneros" de la Casa de la Misericordia
Qué es?
Es una experiencia comunitaria fraterna que se desarrolla durante 12 0 21 días, en los cuales resulta determinante el encuentro cotidiano con la Palabra de Dios, la Oración de Sanación Interior y la desintoxicación espiritual.
Esta experiencia que busca propiciar el Encuentro personal con Jesús Palabra de vida, es organizada por la Casa de la Misericordia en Colombia, en su SEDE de retiros en Albán – Cundinamarca, dirigida a laicos, servidores y religiosos que realizan una labor de evangelización al interior de la Iglesia Católica, o a todo bautizado que desee renovar o experimentar su encuentro con la Misericordia Divina.
Objetivo:
Fortalecer la experiencia de los misioneros de la misericordia mediante un trabajo de sanación interior y desintoxicación espiritual a través de un proceso de escucha y acompañamiento psicoespiritual, pastoral y humano. Motivando que entre sus participantes se pueda dar una respuesta positiva a un año de Misión en favor de la Iglesia en la Obra de la CDLM.
A quienes va dirigida?
A los laicos en general, servidores de las parroquias, religiosos; misioneros de la misericordia que sirven al interior de la iglesia.
Qué Pretende:
Hacer "entender que un misionero de la misericordia, es una persona que se abre desde su propia experiencia de vida para acoger la misericordia y hacer de ella un mensaje de Misericordia en Cristo para los demás.
Descubrir que nuestras miserias no son un obstáculo para seguir a Jesús, sino que se convierten en una razón poderosa para sanar, para creerle a Él, para descubrir que solo Él apuesta por nosotros así como somos.
Propiciar una transformación por la gracia, la enseñanza y la vivencia que genere testigos de Jesús Misericordiosos, quién ha tocado la vida profundamente y le ha dado un nuevo sentido, un nuevo horizonte".
Cómo surge la "Escuela de Misioneros" de la Casa de la Misericordia?
Surge por una invitación que le hizo Juan Carlos Saucedo Fundador de la obra, a Nohora Adriana servidora, para que aprendiera de la experiencia de desintoxicación espiritual y física que realizan en Panamá, la comunidad que dirige el Padre Francisco Verar.
Allí en Panamá, Nohora Adriana cuenta que se encontró con laicos y laicas que habían vivido también la experiencia desde el trabajo, desde la oración y desde la vida fraterna, de empezar a sanar su vida:
"La primera que empecé a ser sanada fui yo, al estar en contacto con estas personas y con las realidades de otras personas. Me llevo a enfrentarme con mis realidades, con las heridas emocionales que habían en mí y creí que ya estaban sanas. Tuve la oportunidad de encontrarme cara a cara conmigo misma y de regreso a Colombia, empecé a escribir la experiencia que había tenido, y con Juan Carlos Saucedo Fundador de la Casa de la Misericordia, organizar unos talleres. El acompañamiento y la escucha empezó en una pequeña casa, en una casa finca donde iban personas que tenían especialmente problemas espirituales fuertes. Allá se oraba, se hacían actividades comunitarias y las personas permanecían por un tiempo determinado. Después fue necesario salir de este lugar y acondicionamos en Albán – Cundimarca la casa de retiros de la Comunidad. La experiencia que yo había vivido, fue enriquecida por la experiencia de otras personas de la obra, de manera que se ha creado ya las Escuelas de Misioneros de la Misericordia.
Esta experiencia de "Escuela de Misioneros", que organiza la Casa de la Misericordia, ha servido para darnos cuenta, que la iglesia tiene muchos servidores en las parroquias y en los grupos, que se limitan a trabajar y a trabajar por el Señor, pero son personas que tienen unas realidades muy duras, muy difíciles. Corazones que están heridos, corazones que están divididos. Hay familias que están destruidas y sin embargo estamos trabajando para el Señor; y esto no es buen testimonio para las personas a las cuales les estamos sirviendo. En la Escuela pretendemos sanar un poquito esas heridas mediante la ayuda comunitaria, la oración y mediante el trabajo. Aquí se comparten todas esas realidades y el Señor obra mucho.
La Escuela de los Misioneros de la Misericordia una es una experiencia de encuentro con Dios a través de Su Palabra, para disponer de nuestra vida sin afanes, para que revisemos nuestra vida con Jesús.
Lo central en la escuela es dejarnos guiar cotidianamente por la Palabra, por lo que la Palabra nos dice y esta experiencia de escuchar cotidianamente lo que la Palabra nos dice también va revelando la verdad de nuestro ser a veces a nosotros nos determinan las palabras mal dichas que en algún momento se profirieron contra nosotros vengan de quien vengan, vengan del papá, de la mamá, de los amigos de la escuela, del esposo que ya no está, de la esposa que ya no está, de los grupos sociales a los que pertenecimos, que sencillamente nos aislaron. Dejamos que esas palabras nos determinen y al encontrarnos con la palabra de Dios, descubrimos que ciertamente nuestra vida tiende a ser el componente de muchas mentiras, la sumatoria de muchas mentiras. Cuando escuchamos al Señor mas atentamente, vamos comprendiendo la verdad del ser , la verdad de nuestra vida, y vamos a ayudando a los demás a comprender la verdad de Dios en su propia existencia . Así que la escuela también el componente de estar aislada, el ambiente donde estamos un lugar maravilloso como es Albán Cundinamarca esta zona que tiene algo de frio, nos permite a nosotros interiorizar mucho más, sin afanes. No es un retiro de dos días, no es un retiro de un día.
La" Escuela de los Misioneros", cuenta con apoyo y acompañamiento psicológico
Ser humano en la historia de vida viene viviendo una serie de procesos que le hacen difícil la convivencia con otras personas y con ellos mismos. Un regalo maravilloso que nos trae la psicología es que nos enseña que nosotros podemos volver a empezar por difícil que haya sido nuestra historia, y nos permite reconoceros y volver a iniciar a iniciar toda nuestra existencia de una manera mejor muchísimo más, cuando caminamos con Jesús. La psicología junto con Jesús es un regalo maravilloso, para nuestro caminar.
