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En la Casa de la Misericordia debemos trabajar para ser una Familia, y hacer crecer la Vida Espiritual

En la Casa de la Misericordia debemos trabajar para ser una Familia, y hacer crecer la Vida Espiritual
El pasado sábado 25 de Julio las comunidades de la Casa de la Misericordia en la ciudad de Bogotá Chía, (San Juan Bosco), Bosa ( Jesús el Buen Samaritano), Cristo Te Sana y la sede Principal, estuvieron en el retiro de servidores y funcionarios de la obra, en la compañía de Juan Carlos Saucedo Fundador y Director.
La Jornada inicio con el santo Rosario, el encuentro orante con la Palabra de Dios y una enseñanza de nuestro Fundador en la que nos habló de como en la Casa de la Misericordia tenemos que trabajar, para ser una Familia y hacer crecer la Vida Espiritual. Durante el encuentro también nos recordó que las 3:00 de la tarde, es para contemplar a Jesús, contemplar sus llagas, y a través de sus heridas estamos pidiendo muchas bendiciones. A las tres de la tarde, yo sumerjo a los pecadores. Hay una doble contemplación las heridas de Jesús, y la contemplación de la miseria del hombre, para llevársela a Jesús. A mí que se pierda un alma, me tiene que doler.
Finalizando el retiro Juan Carlos, nos contó que la dinámica de las Escuelas de Misioneros de la Casa de la Misericordia, esta suscitado un movimiento dentro de la obra que son los consagrados de alianza y los consagrados de vida, para que oremos por esta intención.
El retiro culminó con un momento de oración y acción de gracias al Señor.
A continuación la transcripción completa de la enseñanza de Juan Carlos Saucedo
Por una persona que me hablo de Jesucristo en su Palabra, por un momento particular que yo tuve en la celebración de la eucaristía, por un momento difícil que pase de una enfermedad. Quien sabe de qué manera la vida espiritual se fecunda en mí. Entonces eso va creciendo en mí de tal manera, que yo voy reflejando eso que va penetrando mi vida. Esa misericordia que me ha tocado, que ha fecundado mi vida, yo voy manifestándola en mis acciones: " Misericordia, Confianza, Misericordia". Yo recibo la misericordia de Dios, confió en la misericordia de Dios, y esa misericordia de Dios me hace ser misericordioso como el Padre. Por eso el Año del Jubileo el lema es "Misericordiosos como el Padre". Por eso este gran encuentro que vamos a tener en la ciudad de Cali todas las casas, todos los servidores de toda la obra y otras personas más, va a llamarse así: "Misericordiosos como el Padre". Esto no puede quedarse solo para mi vida, sino que esto tiene que tocar mi vida, mi familia, los míos.
Tenemos un Padre que se llama el Padre Dios. Ustedes han visto en esta pintura Rusa donde está la Santísima Trinidad, el Hijo y el Espíritu Santo. Los dos miran hacia el Padre. Toda la obra de salvación, toda la obra de redención de Cristo y todo el actuar del Espíritu Santo, es para que nosotros miremos hacia el Padre. Somos familia del Padre, somos familia de Dios. Que hermoso, somos familia de Dios porque el Padre es nuestro Padre.
En la espiritualidad de la Misericordia nosotros vemos la imagen, y la imagen acontece como lo que estoy diciendo. Fray Benigno Varela nos ensenaba que la primera parte de la imagen de Jesús de la Misericordia, nos encontramos con un Jesús que camina hacia adelante con sus llagas, que nos mira con amor, que su mirada nos atrae, nos impacta, nos seduce, nos derrite y cuando estamos derretidos por ese amor de Dios decimos la segunda parte: Jesús en ti Confió. Es la respuesta al encuentro con el amor es la respuesta al encuentro con las llagas de Jesús. Por eso en la dinámica de la espiritualidad de la misericordia tú y yo estamos llamados a que ese encuentro con el padre, ese encuentro con Jesús que me lleva al Padre. Que sea un encuentro constante, porque a veces pensamos nosotros, yo conocí a Jesús, yo lo acepte en mi corazón, yo llore ese día; pero tengo que alimentarme , seguir fortaleciendo esa vida que va creciendo, darle lechecita, sacarla al sol. El bebecito se le saca al sol para que no se ponga amarillito, se le limpian los moquitos, se le baña, se le cuida. Así mismo yo tengo que cuidar ese bebe espiritual que va creciendo en mí, y una primera etapa yo tengo que cuidarlo con mayor fuerza.
Cuando yo estoy iniciando el camino con Dios, yo tengo que cuidar la vida espiritual con mayor fuerza Tú necesitas fortalecer tu relación con el Padre, porque en el Padre encuentras Tu identidad. Una comunidad como la Casa de la Misericordia es una comunidad intercesora, clamar la misericordia de Dios para mis hermanos de comunidad que todavía no han identificado su relación con el Padre, para que puedan identificarla, puedan llenar su corazón. Para que sus familias sean restauradas por el amor del Padre. Ese Padre Dios, nosotros tenemos que comunicarlo. Ser misericordiosos como el Padre. Dice Jesús sean santos como mi Padre es santo. Somos huérfanos de amor de papá y del amor de mamá, del amor del cónyuge. Estamos necesitados del Padre. Pensemos cual ha sido la relación de nuestros hijos con su Padre. Por más bueno que sea el Padre será que necesita un poquito de Papa Dios. Por más estable que sea la mamá, será que necesita un poquito de Papa Dios. Y dice la palabra de Dios que Dios da nombre a toda la familia del cielo y de la tierra, ósea estamos hablando que hay una familia espiritual y de una familia natural mi mamá, mi papá, y mis hermanos. Dios quiere darle nombre a esa familia natural, Dios quiere que tu restaures, reconstruyas, reconcilies tu vida con tu familia. La iglesia no es un escampadero, ni un lugar para salir huyendo de los problemas en la casa. Dios quiere que con su fuerza, tú vayas a tu casa porque tú no vas a poder sonreír, o a poder ser misericordioso, si no has sanado esa parte que esta entre Dios y tú que son papá y mamá. Entonces en esta dinámica tienes que lograr que Dios sea el Papa de tu casa. Dejar los odios, los resentimientos, la tristeza. Todos esos orgullos tontos, que pasa el tiempo y uno peleando que por la herencia etc... Dios te invita a ti, y a mí a reconciliarnos y es eso importante, por eso en la Casa de la Misericordia cuando hablamos de espiritualidad reconocemos la familia.
Después de esta experiencia en Brasil, donde estuvimos con el Padre Ricardo, Mónica, Martha Bernal y Miguel Fernández. Nosotros pudimos constatar la dinámica de reconocer en los hermanos una familia. Nosotros aquí en la Casa de la Misericordia, debemos trabajar para ser una familia. Que realmente yo me sienta amado, corregido, apoyado, reconocido y también sanado por mi familia espiritual. Esto es una familia, y yo me atrevo a decir que Dios le ha puesto el nombre espiritual a esta familia, el nombre es esta familia se llama Casa de la Misericordia! Bienvenidos a la familia espiritual que Dios le ha regalado a cada uno de ustedes!.
Fundamental reconocer que somos familia y que tenemos que hacer que esta familia, se consolide en el amor. Como familia vamos a crecer cada uno interiormente pero en su relación con Dios, por la palabra que fecunda. Por la palabra que hace crecer, por la palabra que transforma. El amor es el que tiene que estar tocando estas relaciones, tolerándonos unos a otros corrigiéndonos con amor, guiándonos unos a otros como nos enseña la Palabra en Efesios 3,14 -21.y sigue diciendo la palabra de Dios, así podrán comprender junto con todos los creyentes, cuál es la anchura, la longitud la altura y la profundidad del amor de Cristo. Un amor que supera todo conocimiento (este va a ser es un texto que de ahora en adelante, vamos a tener que ir profundizando. Porque es un texto que da fundamento a toda esta dinámica de la familia espiritual).
Uno a veces dice esta persona es así, esta persona no cambia. Y dice la palabra de Dios, un amor que supera todo conocimiento. Ahora que estuve en Brasil, conocí el caso de una mujer violada a los 8 años, que vivió en las calles de Sao Pablo. Consumía Crak, quedo embarazada y quería perder su hijo. Dios por su misericordia permitió que ella tuviera su hijo. La rescato una obra "Hacienda la Esperanza" que tiene 104 casas católicas en todo el mundo. Esta mujer llorando nos contaba su testimonio en este lugar, nos contaba que allí, ella fue recuperada, fue amada, y descubrió el amor de Dios en su vida. Su hijo la resucito a ella, porque ella estaba muerta y hoy es una de las que coordina una de estas haciendas de la esperanza y ella, está dando vida a otras personas de la calle, a otros muchachos drogados, a otros muchachos contaminados por el vicio. A ellos, les está dando vida, y los está restaurando. Eso es lo que hace cuando yo me encuentro con la misericordia de Dios.
Un bebe es manifestación de la misericordia de Dios, la vida es la misericordia misma de Dios, y la vida es capaz de producir en los demás vida. De transformar, de cambiar. El sueño de ella ahora es salvar a otros hermanos. Cuál es tu sueño? Tu sueño es una casa, eso es lograr un bien material. El único sueño que tiene sentido, es salvar a otro hermano, dar la vida a otro. Lo único que me da vida, es la capacidad de provocar, de dar vida a otro. A que le dedicamos más tiempo. Al Whats App o la oración. Estamos construyendo ese bebe que Dios ha fecundado espiritualmente. El padre Dios que es misericordioso cuando llega a tu vida y tú te abres, fecunda en ti la vida espiritual, y fecunda la paternidad y la maternidad. Esa relación con el padre hace que en mi haya un deseo de ser padre espiritual y madre espiritual, y ese deseo va fortaleciéndose y creciendo en la medida en que yo me encuentre cada día con la oración, con la eucaristía. Va notándose en la medida en que yo doy vida espiritual a otros. Un sacerdote que no haga esto, es estéril; un matrimonio que no tenga esto, esta frustrado, un bautizado que no provoque en otra vida espiritual es un bautizado que se va a sentir frustrado. Por eso la dinámica que tenemos que seguir, es pedir al Señor que siga haciendo crecer en mí la vida espiritual, para que la maternidad y la paternidad crezca en mí y mi vida misericordiosa como el Padre, pueda producir en otros vida. Hijos espirituales que no se queden chiquitos, sino que se conviertan en padres y madres espirituales. (La manera como los hijos espirituales crecen, es acompañándolos). Enseño el camino, acompaño dos veces por semana, los llamo, los acompaño. Ser Casa de la Misericordia es hacer que la vida crezca y se fortalezca a través de un camino espiritual.
La imagen de Dios perfecta. Ese modelo, esa imagen, esas actitudes de Jesús, las encontramos en la Palabra de Dios. Es la verdad: Yo soy el Camino, la verdad y la vida". Por eso es tan importante encontrarte con la verdad. Tú creíste que tu marido te iba a hacer feliz, que tus hijos, que tener un título etc... hemos caído en mentira. Para quitar esa mentira de mi vida tengo que llenarla de la verdad. Lo que tenemos para compartir es el camino Diario de oración personal con la Palabra de Dios. El encuentro Diario con la Palabra de Dios es cuestión de vida o muerte.