En el mes Junio las comunidades de la Casa de la Misericordia Cristo Te Sana, recordando que Colombia sigue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús.

Un momento propicio fue el mes de junio en las comunidades de la Casa de la Misericordia Cristo Te Sana en la ciudad de Bogotá, para recordar y renovar, la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús.
Durante este mes las comunidades María Madre de la Misericordia, Sagrada Familia y Santa Faustina, recordaron como esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que esta tan arraigada en un pueblo como el colombiano, ha marcado la historia de nuestra patria, porque Colombia ha sido consagrada al Sagrado Corazón de Jesús.
Se hizo una una reflexión para que como colombianos sigamos transmitiendo esa tradición que nos han enseñado nuestros padres, y que ha fortalecido nuestra patria en momentos difíciles. Para que sigamos siendo transmisores de todo este legado que nos ha dejado nuestra iglesia, y que hemos recibido de nuestros padres, y que mejor expresión de fe que sigamos recurriendo a ese Corazón Misericordioso de Jesús, que tanto nos ha amado, del que tantas bendiciones hemos recibido como colombianos y que también espera que nosotros sigamos llevando este mensaje de su amor y misericordia a las nuevas generaciones.
También socializamos que es fundamental volverle a decir al corazón de Jesús en vos confió, en ti confío, y reconocer que nosotros con mucha facilidad hacemos promesas, y con mucha facilidad se nos olvidan, pero no es así para Dios. De la misma manera también pudimos sensibilizarnos frente al Templo del Voto Nacional, que se encuentra en el centro de Bogotá, y que lamentablemente hoy no es el sitio más agradable, ni más seguro, ni más tranquilo. Pero allí está el Señor, como un símbolo visible de nuestro compromiso hacia el Corazón Misericordioso de Jesús, que con tanta solicitud alivio esa situación de la Guerra de los Mil Días.
Sentimos que hay que recordar esos acontecimientos, donde hemos visto como Dios en la historia no nos abandona, ver la presencia de Dios que da respuesta a los acontecimientos históricos y de manera muy significativa, como sucedió con la Guerra de los mil Días que Colombia vivió unos años difíciles en su economía: Madres que perdieron a sus hijos, a sus esposos, situación muy dura y muy difícil para los colombianos, y ver como un arzobispo Monseñor Monseñor Bernardo Herrera Restrepo, iluminado por el Espíritu Santo, vio que la única solución a esta situación tan desesperada, era acudir al Sagrado Corazón de Jesús, y siente en su corazón decirle al que estaba de Vicepresidente de turno, Doctor José Manuel Marroquín, que se consagrara Colombia al Sagrado Corazón de Jesús.
También las comunidades tuvieron la oportunidad de vivir este mes de Junio la oración de adoración eucarística y la renovación de las comunidades y familias al Sagrado Corazón de Jesús.
Durante este mes las comunidades María Madre de la Misericordia, Sagrada Familia y Santa Faustina, recordaron como esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que esta tan arraigada en un pueblo como el colombiano, ha marcado la historia de nuestra patria, porque Colombia ha sido consagrada al Sagrado Corazón de Jesús.
Se hizo una una reflexión para que como colombianos sigamos transmitiendo esa tradición que nos han enseñado nuestros padres, y que ha fortalecido nuestra patria en momentos difíciles. Para que sigamos siendo transmisores de todo este legado que nos ha dejado nuestra iglesia, y que hemos recibido de nuestros padres, y que mejor expresión de fe que sigamos recurriendo a ese Corazón Misericordioso de Jesús, que tanto nos ha amado, del que tantas bendiciones hemos recibido como colombianos y que también espera que nosotros sigamos llevando este mensaje de su amor y misericordia a las nuevas generaciones.
También socializamos que es fundamental volverle a decir al corazón de Jesús en vos confió, en ti confío, y reconocer que nosotros con mucha facilidad hacemos promesas, y con mucha facilidad se nos olvidan, pero no es así para Dios. De la misma manera también pudimos sensibilizarnos frente al Templo del Voto Nacional, que se encuentra en el centro de Bogotá, y que lamentablemente hoy no es el sitio más agradable, ni más seguro, ni más tranquilo. Pero allí está el Señor, como un símbolo visible de nuestro compromiso hacia el Corazón Misericordioso de Jesús, que con tanta solicitud alivio esa situación de la Guerra de los Mil Días.
Sentimos que hay que recordar esos acontecimientos, donde hemos visto como Dios en la historia no nos abandona, ver la presencia de Dios que da respuesta a los acontecimientos históricos y de manera muy significativa, como sucedió con la Guerra de los mil Días que Colombia vivió unos años difíciles en su economía: Madres que perdieron a sus hijos, a sus esposos, situación muy dura y muy difícil para los colombianos, y ver como un arzobispo Monseñor Monseñor Bernardo Herrera Restrepo, iluminado por el Espíritu Santo, vio que la única solución a esta situación tan desesperada, era acudir al Sagrado Corazón de Jesús, y siente en su corazón decirle al que estaba de Vicepresidente de turno, Doctor José Manuel Marroquín, que se consagrara Colombia al Sagrado Corazón de Jesús.
También las comunidades tuvieron la oportunidad de vivir este mes de Junio la oración de adoración eucarística y la renovación de las comunidades y familias al Sagrado Corazón de Jesús.
