Fecundidad discipular.
El origen del discipulado se encuentra en la llamada de Jesús. Esa llamada es una invitación a seguirle, a ir detrás de él. (Mc. 1, 17. 20)
Los discípulos están llamados a compartir la misión de Jesús: somos extensión de su Misión.
El que sigue a Jesús comparte también su destino aunque implique riesgo y cruz. (Mc 10, 45) Para que exista fecundidad, fruto abundante en nuestra vida espiritual discipular tengamos en cuenta:
1. Formación
2. Información
3. Revelación
4. Transformación.
Miguel Fernández. Misionero.