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Dejar que Dios, construya la Casa

Dejar que Dios, construya la Casa

En la casa de retiros de Albán  Cundinamarca se realizó el Retiro Nacional  de Coordinadores de las sedes de la Casa de la Misericordia, los días 5 y 6 de abril. Una invitación a dejar que Dios construya la Casa.

Durante la homilía, el primer  primer día del retiro dirigido a los Coordinadores Nacionales de las Casas de la Misericordia, el Asesor Nacional padre Ricardo Giraldo   motivo a reflexionar en la cita de Jn 3,1-15, cuando Jesús le dice a Nicodemo: “Tienes que nacer de nuevo”:

Estamos en las Casas de la Misericordia dejándonos mover por el Espíritu Santo, y no sintiéndonos como los maestros de la ley.

Para los de la Junta y Equipos Timón. Cada vez que  se toman decisiones, hay clamor, y apertura al Espíritu Santo?. Yo como coordinador , estoy abierto al Espíritu Santo?. Me está moviendo el Espíritu Santo, o solo el criterio humano?

El Espíritu Santo me lleva a contemplar las llagas de Cristo. El Papa Francisco nos ha enseñado como se forja el auténtico discípulo de la Misericordia, sumergidos en las llagas de Cristo: Para el mundo de hoy, soy capaz de mostrarle el valor de la cruz que es apoyo, sostén y motivación para afrontar los momentos difíciles. La Cdlm presenta la cruz como un elemento de salvación. Entender el valor de la cruz nos enseña a ser solidarios, misericordiosos y apóstoles de la misericordia, y nos libra del triunfalismo. Recordemos que por sus heridas hemos sido salvados, y que la Sangre de Cristo derramada en la Cruz, es la semilla del nacimiento de la Iglesia que se fortalece en Pentecostés.

En el segundo día de retiro invito el asesor espiritual de la obra, invitó a reflexionar en el tema :  “Dios es el auténtico constructor de la Casa”, tomando como referencia el Salmo 127: “Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles”. Durante la enseñanza el padre Ricardo exhortó  a los coordinadores a construir una casa, dejando que  Dios sea  el auténtico constructor de la casa.

Tomando el ejemplo de Faustina, dijo, ella nos enseña cuánto le es agradable a Dios, el espíritu de calma en la tarea de la construcción (DSF No.  1401 a 1403), el espíritu de la prudencia y de actuar despacio. Como es necesario que en una comunidad haya esa persona que apacigua. Podemos entrar en la impaciencia, pero  cuando uno tiene la serenidad deja a Dios actuar, y cuando no se hace así, se corre el riesgo de construir sin cimientos y mucha prisa.

Cuanto le dejo a Él construir, cuanto construyo según Él. Cuando no construyo con Él me fatigo, me canso. Desde el ejemplo de Faustina Diario No. 65  (La fatiga en la que me meto por no contar con Él) .En toda la construcción de una comunidad, de una familia, quien construye, Él o yo?

Cuando yo no pongo a Dios como el Primero, entra el Zica. Satanás invade, ataca y a valorar el examen de conciencia en la noche para los líderes para evaluar cómo está la comunidad que Dios le ha entregado.

Finalizando el retiro los coordinadores expusieron que acciones pastorales que las diferentes están realizando, destacando algunas sombras, luces y retos durante el último año,  y resaltando  la labor misionera de la obra en la tarea de enseñar y compartir con parroquias, comunidades y familias el encuentro orante con la Palabra.

Juan Carlos Saucedo fundador de la Casa de la Misericordia,  presentó y motivó la propuesta pastoral de la obra invitando a los coordinadores a seguir fortaleciendo el compromiso diario del Camino de Oración personal para ti, para mí y para los que vengan, porque si a mi me ha cambiado la vida, esa propuesta de oración personal diaria del encuentro orante con la Palabra de Dios cada día, también  puede cambiarle la vida a mi familia, a mis vecinos, a mi comunidad y hacer más fecunda mi vida.

Miguel Fernández, coordinador Nacional de Pastoral recordó la invitación que nos ha hecho el Papa Francisco de ser una Iglesia en salida, de desacomodarnos y de sacrificio en el trabajo de la salvación de las almas, ser un oasis de misericordia en las calles, compartiendo a Jesús.




En la casa de retiros de Albán en Cundinamarca se llevó a cabo el Retiro Nacional  de coordinadores de las sedes de la Casa de la Misericordia los días 5 y 6 de abril, una invitación a dejar que Dios construya la Casa.

Durante la homilía, el primer  primer día del retiro dirigido a los Coordinadores Nacionales de las Casas de la Misericordia, el asesor Nacional padre Ricardo Giraldo   motivo a reflexionar en la cita de Jn 3,1-15, cuando Jesús le dice a Nicodemo: “Tienes que nacer de nuevo”:

Estamos en las Casas de la Misericordia dejándonos mover por el Espíritu Santo, y no sintiéndonos como los maestros de la ley.

Para los de la Junta y Equipos Timón, cada vez que  se toman decisiones, hay clamor, y apertura al Espíritu Santo. Yo como coordinador , estoy abierto al Espíritu Santo, me está moviendo el Espíritu Santo, o solo el criterio humano?

El Espíritu Santo me lleva a contemplar las llagas de Cristo. El Papa Francisco nos ha enseñado como se forja el auténtico discípulo de la Misericordia, sumergidos en las llagas de Cristo: Para el mundo de hoy, soy capaz de mostrarle el valor de la cruz que es apoyo, sostén y motivación para afrontar los momentos difíciles. La Cdlm presenta la cruz como un elemento de salvación. Entender el valor de la cruz nos enseña a ser solidarios, misericordiosos y apóstoles de la misericordia, y nos libra del triunfalismo. Recordemos que por sus heridas hemos sido salvados, y que la Sangre de Cristo derramada en la Cruz, es la semilla del nacimiento de la Iglesia que se fortalece en Pentecostés.

En el segundo día de retiro invito el asesor espiritual de la obra, invitó a reflexionar en el tema :  “Dios es el auténtico constructor de la Casa”, tomando como referencia el Salmo 127: “Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles”. Durante la enseñanza el padre Ricardo exhortó  a los coordinadores a construir una casa, dejando que  Dios sea  el auténtico constructor de la casa.

Tomando el ejemplo de Faustina, dijo, ella nos enseña cuánto le es agradable a Dios, el espíritu de calma en la tarea de la construcción (DSF No.  1401 a 1403), el espíritu de la prudencia y de actuar despacio. Como es necesario que en una comunidad haya esa persona que apacigua. Podemos entrar en la impaciencia, pero  cuando uno tiene la serenidad deja a Dios actuar, y cuando no se hace así, se corre el riesgo de construir sin cimientos y mucha prisa.

Cuanto le dejo a Él construir, cuanto construyo según ÉL. Cuando no construyo con Él me fatigo, me canso. Desde el ejemplo de Faustina Diario No. 65  (La fatiga en la que me meto por no contar con Él) .En toda la construcción de una comunidad, de una familia, quien construye, Él o yo?

Cuando yo no pongo a Dios como el Primero, entra el Zica. Satanás invade, ataca y a valorar el examen de conciencia en la noche para los líderes para evaluar cómo está la comunidad que Dios le ha entregado.

Finalizando el retiro los coordinadores expusieron que acciones pastorales que las diferentes están realizando, destacando algunas sombras, luces y retos durante el último año,  y resaltando  la labor misionera de la obra en la tarea de enseñar y compartir con parroquias, comunidades y familias el encuentro orante con la Palabra.

Juan Carlos Saucedo fundador de la Casa de la Misericordia,  presentó y motivó la propuesta pastoral de la obra invitando a los coordinadores a seguir fortaleciendo el compromiso diario del Camino de Oración personal para ti, para mí y para los que vengan, porque si a mi me ha cambiado la vida, esa propuesta de oración personal diaria del encuentro orante con la Palabra de Dios cada día, también  puede cambiarle la vida a mi familia, a mis vecinos, a mi comunidad y hacer más fecunda mi vida.

Miguel Fernández, coordinador Nacional de Pastoral recordó la invitación que nos ha hecho el Papa Francisco de ser una Iglesia en salida, de desacomodarnos y de sacrificio en el trabajo de la salvación de las almas, ser un oasis de misericordia en las calles, compartiendo a Jesús.