Cerramos el Año Jubilar compartiendo nuestro Camino Diario de Oración

Finalizamos el Año Santo Jubilar de la Misericordia, con la confianza y nuestra mirada puesta en Dios, compartiendo nuestro Camino Diario de Oración. Se cerró la Puerta de la Misericordia, pero queda siempre abierta la “Puerta del Corazón Misericordioso de Nuestro Señor Jesucristo”, que nunca se cierra, y como dice Santa Faustina si lo tenemos a Él, lo tenemos todo.
Se cierra la Puerta y nos queda la Confianza en Dios. La confianza es la primera respuesta del hombre que conoce y experimenta el anticipante amor misericordioso de Dios. Esta palabra tiene un contenido muy rico, porque no significa solamente la fe en la existencia de Dios, en Su omnipotencia, en las verdades que Él reveló, sino también una actitud ante Dios, una actitud que abarca todos los aspectos de la vida y se expresa en el cumplimiento de la voluntad de Dios encerrada en los mandamientos, los deberes del estado y en reconocidas inspiraciones del Espíritu Santo. En los escritos de Sor Faustina, la confianza es igual a la noción bíblica de la fe, y significa encomendar la vida a Dios que es el mejor Padre, que desea para el hombre la felicidad temporal y eterna.
Sor Faustina decía a menudo que la voluntad de Dios es para nosotros la misericordia misma. Y el cumplimiento de la voluntad de Dios es una medida concreta de la confianza en Dios. El Señor Jesús le dijo a Sor Faustina: “Las gracias de mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de mis gracias. Me alegro de que pidan mucho, porque mi deseo es dar mucho, muchísimo. Me pongo triste, en cambio, si las almas piden poco, estrechan sus corazones” (Diario 1578).
Como comunidad Casa de la Misericordia no tenemos sino un corazón agradecido a Dios Padre Misericordioso porque este Año Jubilar pudimos llevar a más hogares Su Bendita Palabra motivando nuestro Camino de Oración Diario con nuestro manual Misericordia día a día, llegando a muchos rincones: veredas, barrios, parroquias, ancianatos, colegios, comunidades, sacerdotes, seminaristas, grupos apostólicos, familias y empresas.
A todos nos este Año Jubilar de la Misericordia nos deja grandes retos como nos lo enseñó el padre Ricardo Giraldo Múnera nuestro Asesor Espiritual en una de sus enseñanzas:
1. Contemplar el Rostro de la Misericordia: El Papa Francisco en la “Misericordia Vultus”, nos decía No. 2 : “Siempre tenemos necesidad de contemplar el Misterio de la Misericordia, es fuente de alegría de serenidad y de paz, es fuente y condición para nuestra salvación”. El reto continua, contemplar el Rostro de la Misericordia, ante un mundo en conflicto, la tendencia es a contemplar la tragedia, el mal, o la tendencia es a solucionar desde la violencia desde la guerra, desde los odios. Sigue el reto contemplar primero al Dios de la misericordia, su actuar en nosotros, Sus Palabras que alientan. El mundo necesita mirar hacia Dios. Cuanto estoy contemplando a Dios y cuanto lo sigo mirando en el quehacer cotidiano y en lo que siga después, que el Papa cierre la Puerta Santa y culmine el Año Santo. Nuestra mirada debe continuar puesta en Dios, Padre de Amor, Padre de Misericordia, que le duelen sus hijos, que no se alegra en la muerte del pecador, sino que este se convierta y viva. Cruzamos la Puerta Santa, para quedarnos contemplando al Dios de la Misericordia, de donde sacamos paz, alegría y fuerza.
2- Ser Intercesores, e implorar la misericordia: La urgencia de testimoniar la misericordia en el mundo contemporáneo y el deber Iglesia de clamar misericordia, implorar la misericordia: Le dijo Jesús a Santa Faustina, “La humanidad no encontrará paz, hasta que se dirija a Mi misericordia” DSF No. 300
3- Continuar ejercitando la misericordia: Si fuimos sanados por la misericordia, fuimos misericordiados, tenemos que seguir ejercitando la misericordia, con obras de misericordia. Que seamos una Iglesia acogedora que se convierte en Oasis de Misericordia.
4- Confiar en Dios: El encuentro con la Misericordia nos ha enseñado a confiar en Dios, más que a mirar con terror y miedo el mundo contemporáneo, a mirar con confianza al Dios que esta al lado nuestro: “ Pongo siempre presente al Señor, con Él a mi derecha, no vacilo” ( Salmo 16,8)…
Nos sentimos más fortalecidos en la confianza en la misericordia divina y nos queda el compromiso de ser misericordiosos como el Padre. El compromiso de seguir ejercitándonos en el perdón, en la confianza, y en la práctica de las obras de misericordia para hacer creíble nuestro compromiso cristiano.
Nuestros servidores, misioneros y comunidades cerramos el Año Jubilar en sus Diócesis y Arquidiócesis compartiendo nuestro Camino Diario de Oración.
En Bucaramanga, nuestros misioneros cerraron el Año Jubilar de la Misericordia, en la Catedral de la Sagrada Familia, junto a los Movimientos Apostólicos, sacerdotes y religiosos (as). Nuestros misioneros compartiendo nuestro Camino Diario de Oración.
Nuestros Misioneros en Honduras cerraron el Año Jubilar en misión, con un Encuentro de la Misericordia.
En Atlanta, nuestro asesor el padre Ricardo al cierre del Año Jubilar con un retiro dirigido a los servidores de la obra, y devotos de la Espiritualidad de la Misericordia, en San Mateo en Winder, Ga.
En la Catedral de San Gil, nuestros misioneros, Darwin y Victor cerraron el Año Jubilar en la Catedral
