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Acoger la Misericordia de Dios y vivirla en Familia con el padre Ricardo Giraldo

Acoger la Misericordia de Dios y vivirla en Familia con el padre Ricardo Giraldo

Tras un momento de Adoración Eucarística, durante la Hora de la Misericordia, el segundo día del XX Congreso Internacional de la Misericordia, el padre Ricardo Giraldo compartió su enseñanza: “Acoger la Misericordia de Dios y vivirla en familia”.

Esta enseñanza se dió en un momento de Adoración Eucarística, en la que  el  padre Ricardo, recordó la petición de Jesus a Santa Faustina, de adorar Su misericordia, a las tres de la tarde:“Te recuerdo, hija mía, que cuantas veces oigas que el reloj de las tres de la tarde, te sumerjas por completo en mi Misericordia, adorándola, glorificándola, ensalzándola. Súplica a la omnipotencia de mi Misericordia por el mundo entero y, particularmente, por los pobres pecadores, porque en esta hora está abierta ampliamente para todas las almas. En esta hora obtendrás lo que vas a pedir para ti y para los demás. En esta hora se derramó la gracia para el mundo entero - la Misericordia venció a la Justicia. Hija mía, en esta hora procura hacer el vía crucis, por lo menos entra por un momento en la capilla para adorar mi Corazón que, lleno de Misericordia, está en el Santísimo Sacramento. Si no puedes acercarte a la capilla, sumérgete en la oración donde sea que estés, aunque sea por un breve momento. Deseo que mi Misericordia sea venerada por todas las criaturas”.(Diario, 1572).


A continuación la enseñanza, Iluminada desde la experiencia de Jesús con Zaqueo:

Jesus  ha pasado en medio de nuestra vida y muchos de nosotros le hemos ido buscando, porque este Jesús inquieta, nos atrae, y nosotros somos privilegiados,  aquí en medio de este auditorio, con hermanos de otros países que a traves de las ondas de internet nos estan escuchando.

Pensemos un instante lo que vive Zaqueo,  que es la situación del mundo contemporáneo. Podríamos decir que nosotros somos unos constantes buscadores, y los que estamos aquí si sabemos donde buscamos la fuente de vida. Donde esta, esa fuente maravillosa, esa fuente inagotable, esa fuente que brota desde el Corazón de Jesus. Asi entonces, toda nuestra mirada, toda nuestra búsqueda podemos sanarla cuando venimos a buscarlo a Él, la "Fuente Inagotable de Misericordia".

Tal vez muchos de nosotros fuimos como Zaqueo,fuertes en algunas cosas, pero pequeños por nuestras esclavitudes. Pero cuando hacemos  grandes esfuerzos, como lo hizo Zaqueo para verlo a Él,  Él nos mira y nos dirá como le decía a la Santa que ha sido para nosotros maestra y compañera en este aprendizaje, de la Misericordia: “No tengas miedo, alma pecadora, de tu Salvador; Yo soy el primero en acercarme a ti, porque sé que por ti misma no eres capaz de ascender hacia Mi. No huyas, hija, de tu Padre; desea hablar a solas con tu Dios de la Misericordia que quiere decirte personalmente las palabras de perdón y colmarte de Sus gracias. Oh, cuánto Me es querida tu alma. Te he asentado en Mis brazos. Y te has grabado como una profunda herida en Mi Corazón. ( Apartes de los Dialogos de Jesus con el Alma Pecadora DSF No 1485) .

Es lo mismo que Jesus les esta diciendo a Zaqueo. Zaqueo baja conviene que yo me quede en tu casa. Primera llamada de Jesus: "No tengas miedo de Tu Salvador", lo que de algún modo Jesus le dice bellamente a Zaqueo, pero también a nosotros, cuando nos sentimos esclavizados. Jesus ha venido a nuestra vida, y nos invita a un encuentro de amor. Nos invita a que dejemos de lado el miedo a las ataduras, al que dirán , al futuro. Ahí esta el reto que tenemos hoy. Ir a Jesus, es la misma invitación que Maria hace en el evangelio de San Juan 2, en las Bodas de Caná: Vayan a Él y hagan lo que les diga. Acoger a Jesus, Él no quiere retrasar, ÉL el quiere entrar a tú casa, como lo hizo con Zaqueo.

Para poder acoger la Misericordia y hacer de nuestra casa hogar, lugar donde arde el amor del Señor; es necesario reconocer ante el Señor mi miseria. Pero pero tal vez me puedo esconder del Señor, tal vez no puedo reconocer mi miseria, porque pensaría que mi miseria me aparta de Él, y una vez más Jesus nos dice a través de Santa Faustina: “Mi Misericordia es mas grande que tu miseria y la del mundo entero, quien ha medido mi bondad? Por ti baje del cielo a la tierra, por ti deje clavarme en la cruz, por ti permiti que mi Corazon Sagrado fuera abierto por una lanza y abri la Fuente de la Misericordia para ti, Ven y toma las gracias de esta Fuente con el recipiente de la confianza. Jamás rechazaré un Corazónn arrepentido. Tu miseria se ha hundido en el abismo de Mi Misericordia”.

Finalizando este momento de Adoración, ante la presencia de Jesus, en un momento de oración, el padre Ricardo nos invito a decirle a Jesus: Jesus  vente conmigo a mi casa. Te quiero presenter a aquel ser querido que incluso se burla de mis pasos hacia ti. Te quiero llevar al colegio, a los lugares donde  trabajo. No importa que quizás se burlen de mi, no me importa. Oh Señor entra en mi corazón ahora, penetrame totalmente Señor. Que Tus rayos puros y santos,  hagan fiesta en mí. Contigo en el hogar hay fiesta. Cuando Jesus recibió a Zaqueo en su casa, hubo alegría. Así tambien sucede cuando nosotros recibimos a Jesus en nuestro corazón. Jesus nos dice como le decía a Santa Faustina : “Me agrada hablar contigo y tu agradecimiento te abre nuevos tesoros de gracias. Hablemos confidencial y sinceramente con Jesus, como dos corazones que se aman mutuamente “.