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13 años de la presencia Eucarística de Jesús, en la sede Santa Faustina de Medellín

13 años de la presencia Eucarística de Jesús, en la sede Santa Faustina de Medellín
La sede Santa Faustina comenzó el mes de septiembre con 40 Horas de Adoración Eucarística, en acción de gracias a la Divina Misericordia, por los trece años de la presencia Eucarística en la sede de Medellín.

Durante tres días, servidores, socios, simpatizantes y amigos de la obra en la ciudad de la "Eterna Primavera", se dieron cita para agradecer al Señor por estos años de compañía, en un homenaje al “Rey de Reyes”, en el que estuvieron presentes todas las intenciones de la obra, y contó con la compañía del padre Oswaldo Ochoa.

El santo Padre Juan Pablo II, nos enseñó, que: “Uno crece espiritualmente con cada momento que pasa con Jesús”. Porque Jesús te bendecirá a ti, a tu familia y al mundo entero”.

Momentos de gran bendición para la obra y para cada uno de los misioneros de la misericordia, pasar horas ante la presencia de Jesus Eucaristía, como nos enseña Santa Faustina: "Un día entré en mi celda y vi a Jesús expuesto en la custodia. Me pareció que estaba suspendido en pleno aire. A los pies de Jesús vi a mi confesor y detrás de él un gran número de dignatarios de la Iglesia... aún más lejos, vi grandes multitudes a las que no podía abarcar de un golpe de vista. Veía dos rayos que salían de la Hostia, los mismos que están en la imagen. Estaban estrechamente unidos, pero no se confundían. Pasaron por las manos de mi confesor, luego por las de aquellos clérigos y por las manos de la muchedumbre, y después regresaron a la Hostia." (Diario # 343)

«Por medio de la adoración el cristiano contribuye misteriosamente a la transformación radical del mundo y a la germinación del Evangelio. Toda persona que reza al Salvador atrae hasta él a todo el mundo y lo eleva a Dios. Los que están ante el Señor cumplen, por tanto, un servicio eminente; presentan ellos a Cristo a todos los que no lo conocen o los que están lejos de él; ellos velan delante del Señor en su nombre...»..

«Todos los males del mundo pueden ser vencidos por medio del gran poder de la adoración eucarística» (Juan Pablo II)